GUÍA
¿Por qué la gasolina es tan cara? Así se compone el precio del litro
Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, IVA sobre el total: así se compone el precio de la gasolina y del gasóleo en España, con las rebajas temporales de 2026.
Cada vez que llenas el depósito, el precio del surtidor incluye mucho más que el coste del combustible. Una parte fija va a un impuesto especial, y sobre el conjunto se aplica además el IVA. Entender esta estructura ayuda a ver por qué el precio rara vez baja tanto como te gustaría, y por qué la gasolina suele costar más que el gasóleo.
La composición del precio: coste, impuesto especial e IVA
El precio que pagas por litro se descompone, de forma simplificada, en tres bloques. Primero, el coste del propio producto: el crudo, el refino, el transporte hasta la gasolinera y el margen del distribuidor, una parte que varía con el mercado y con cada gasolinera. Segundo, el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, regulado por la Ley 38/1992, un importe fijo por litro que no depende del precio del petróleo. Tercero, el IVA, calculado no solo sobre el coste del producto, sino sobre el total una vez sumado ese impuesto especial.
El Impuesto sobre Hidrocarburos: un importe fijo por litro
A diferencia del coste del producto, que sube y baja con el mercado internacional, el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos es un importe fijo, establecido por ley, que se cobra por cada litro vendido, independientemente de si el barril de petróleo está caro o barato ese día. Su importe varía según el tipo de carburante:
Gasolina sin plomo 95: 472,69 € por cada 1.000 litros, unos 47,3 céntimos por litro.
Gasóleo de uso general (Gasóleo A): 379 € por cada 1.000 litros, unos 37,9 céntimos por litro.
Son los importes ordinarios. Durante el verano de 2026 se aplican rebajas temporales que los reducen, tal como se explica más abajo.
Estos importes corresponden a los tipos vigentes según la Ley 38/1992 (art. 50) y las fichas oficiales de la Agencia Tributaria, sujetos a cambios por ley: conviene comprobar siempre la cifra realmente vigente en el momento de leer esto, en el BOE o en la propia Agencia Tributaria.
El IVA, calculado sobre un precio que ya incluye el impuesto especial
Lo que más sorprende de este mecanismo: el IVA, al tipo general del 21%, no se aplica solo sobre el coste del producto, sino sobre el total una vez sumado el Impuesto sobre Hidrocarburos. Dicho de otro modo, un impuesto se calcula sobre otro impuesto. Es el punto que más conviene entender de toda esta estructura: cuanto más alto es el impuesto especial, más IVA se paga también sobre él, con el mismo coste de producto.
Entre el impuesto especial y el IVA aplicado sobre el conjunto, la parte de impuestos en el precio final ronda la mitad en el caso de la gasolina, y algo menos en el del gasóleo.
Por qué el gasóleo suele ser más barato: una diferencia estructural
¿Por qué el gasóleo cuesta casi siempre menos que la gasolina en el surtidor? Una parte de la respuesta está precisamente en el impuesto especial: al tributar unos 9,4 céntimos menos por litro que la gasolina sin plomo 95, el gasóleo de uso general parte con una ventaja fiscal estructural que se traslada, en gran medida, al precio final.
Existe en España un debate recurrente sobre la llamada equiparación fiscal, es decir, igualar el impuesto del gasóleo al de la gasolina. Hasta la fecha, esa equiparación no se ha materializado: el gasóleo de uso general sigue tributando menos que la gasolina sin plomo 95.
Las rebajas temporales de 2026, un ejemplo de que los tipos cambian
Los tipos que ves en esta guía no son inamovibles: el propio año 2026 lo demuestra. Del 21 de marzo al 30 de junio de 2026, el IVA de los carburantes se redujo al 10%, antes de volver al 21% el 1 de julio. En su lugar, el Real Decreto-ley 18/2026, del 29 de junio, rebajó directamente el Impuesto sobre Hidrocarburos en las gasolinas sin plomo y en el gasóleo: 15 céntimos por litro menos en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre de 2026.
La lección que conviene sacar de esta sucesión de medidas no son los importes concretos de cada mes, sino el principio: estos tipos se fijan y se modifican por decreto, y pueden volver a cambiar. El BOE sigue siendo la única referencia fiable para conocer el importe realmente vigente el día en que repostas.
Qué cambia esto para comparar precios
Tanto el impuesto especial como el IVA se aplican por igual en la Península y Baleares para un mismo carburante: el mismo importe fijo por litro, el mismo porcentaje, sea cual sea la gasolinera. Canarias, Ceuta y Melilla tienen un régimen fiscal propio, con otros impuestos indirectos, pero el principio no cambia: dentro de un mismo territorio, la fiscalidad es la misma para todas las gasolineras. Eso significa que los impuestos no explican las diferencias de precio que ves entre dos gasolineras cercanas: esas diferencias vienen del coste del producto, la logística y el margen de cada distribuidor, tal como se explica en la guía Cómo repostar más barato.
Es justo ahí donde comparar tiene sentido: ya que la parte fiscal es la misma para todos, la diferencia entre lo que pagas en una gasolinera u otra depende solo de esos otros factores, y comparar antes de repostar es la única forma de aprovecharlos. Para eso existe exactamente CarbuGo.
En resumen
El precio de la gasolina y del gasóleo en España combina el coste del producto, un Impuesto Especial sobre Hidrocarburos fijo por litro (472,69 €/1.000 L para la gasolina sin plomo 95, 379 €/1.000 L para el gasóleo de uso general, importes ordinarios antes de las rebajas temporales de 2026) y un IVA del 21% calculado sobre el conjunto, impuesto especial incluido. Esta fiscalidad, la misma para todas las gasolineras de un mismo territorio, explica buena parte del nivel general de precios; las diferencias entre gasolineras vienen de otro lado, y comparar sigue siendo la forma más simple de aprovecharlas.